Los ensayos in situ constituyen una disciplina fundamental dentro de la geotecnia moderna, ya que permiten evaluar las propiedades mecánicas e hidráulicas del terreno directamente en su emplazamiento natural, sin necesidad de extraer muestras que inevitablemente sufren alteraciones durante el transporte y manipulación en laboratorio. En Gijón, una ciudad costera con un desarrollo urbanístico e industrial significativo, estos ensayos adquieren una relevancia especial debido a la complejidad de su subsuelo, que combina formaciones rocosas paleozoicas con depósitos sedimentarios recientes y rellenos antrópicos de origen siderúrgico. La correcta caracterización del terreno mediante técnicas como la veleta de campo, los penetrómetros dinámicos o los presiómetros es indispensable para garantizar la seguridad y viabilidad de cualquier proyecto de cimentación o infraestructura en la región.
Desde el punto de vista geológico, el concejo de Gijón se asienta sobre materiales del Carbonífero, principalmente calizas de montaña y pizarras, que afloran en los relieves periféricos, mientras que la franja litoral y los valles fluviales están cubiertos por depósitos cuaternarios de naturaleza aluvial, eluvial y de playa. Esta dualidad geotécnica exige un enfoque de investigación adaptable: en las zonas de roca competente, los ensayos in situ se orientan a evaluar la fracturación y la deformabilidad del macizo rocoso, mientras que en los suelos blandos y rellenos portuarios, la determinación de la resistencia al corte no drenada mediante el ensayo de veleta de campo se convierte en un parámetro crítico para el diseño de excavaciones y cimentaciones profundas.
La normativa de aplicación en España, y por tanto en Gijón, viene definida por el Código Técnico de la Edificación, cuyo Documento Básico SE-C establece la obligatoriedad de realizar estudios geotécnicos que incluyan ensayos in situ cuando la complejidad del terreno o la envergadura de la obra lo requieran. Adicionalmente, las normas UNE, como la UNE 103401 para el ensayo de corte con veleta, y las recomendaciones del Ministerio de Fomento para obras de carretera proporcionan los procedimientos estandarizados que deben seguir los laboratorios acreditados. El cumplimiento de estas especificaciones no solo es un requisito legal, sino que constituye la base para la obtención de los parámetros de cálculo necesarios en los modelos geotécnicos.
La aplicación de los ensayos in situ en Gijón abarca una tipología de proyectos muy diversa. Las grandes obras de ingeniería civil, como la ampliación del puerto de El Musel o los nuevos desarrollos urbanísticos en el área metropolitana, requieren campañas exhaustivas que incluyen sondeos con ensayos presiométricos y penetrométricos para definir la capacidad portante del terreno. De igual manera, la rehabilitación de naves industriales en suelos potencialmente contaminados o la estabilización de taludes en la antigua zona minera demandan la ejecución de la veleta de campo para cuantificar la resistencia al corte y prevenir asientos diferenciales o deslizamientos. En definitiva, la inversión en una investigación geotécnica rigurosa mediante ensayos in situ representa un seguro de calidad que optimiza los costes de construcción y minimiza los riesgos a largo plazo.
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Email: contacto@laboratoriomecanicadesuelos.orgLa ventaja fundamental radica en que los ensayos in situ evalúan el terreno en su estado natural de tensiones, humedad y estructura, eliminando la alteración inevitable que sufren las muestras al ser extraídas, transportadas y manipuladas. Esto proporciona parámetros más representativos del comportamiento real del suelo o roca, especialmente en suelos blandos o sensibles como los presentes en la rasa litoral gijonesa.
La normativa principal es el Código Técnico de la Edificación, cuyo DB SE-C especifica la obligatoriedad de los estudios geotécnicos. Los procedimientos de ensayo se rigen por las normas UNE, como la UNE-EN ISO 22476 para penetrómetros y la UNE 103401 para el ensayo de veleta. Para obra civil, son de aplicación las guías del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Es imprescindible en cualquier proyecto que implique cimentaciones de estructuras, excavaciones profundas o estabilización de taludes. En Gijón, destacan las obras portuarias en El Musel, las nuevas promociones residenciales en zonas de relleno, la construcción de infraestructuras viarias y la rehabilitación de antiguos terrenos industriales donde la heterogeneidad del subsuelo exige una caracterización detallada.
La geología local, que alterna sustrato rocoso carbonífero con depósitos sedimentarios blandos, condiciona la selección. En las calizas de la zona sur se priorizan ensayos de deformabilidad, mientras que en los suelos arcillosos y rellenos antrópicos del litoral, la determinación de la resistencia al corte mediante veleta de campo es crucial para evaluar la estabilidad y los asientos.